¿Maru o Madero?

El reloj sigue avanzando y cada vez faltan menos horas para que la militancia de Acción Nacional elija a través de su voto a la persona candidata a la Gubernatura de Chihuahua; existen quienes nombraron como “la semana negra”, a los siete días previos a la elección, pues sin duda se trata de un momento clave en las negociaciones internas que podrá definir el futuro del PAN en Chihuahua.

Ante el ojo público se ha generado una dura perspectiva, donde se piensa que entre panistas se hacen trizas cada periodo electoral; se trata fenómeno no ocurre en otros Partidos Políticos, porque desconocen más allá del dedazo y la línea directa, y por el contrario, el PAN siempre ha sido un espacio de debate, de análisis, de crítica y sobre todo, de diálogo, pues desde su fundación se ha caracterizado por ser un Partido de democracia interna, con grupos diversos y de continua competencia.

Este periodo no ha sido la excepción, ya que los últimos meses han sido de ardua rivalidad pública entre los grupos que apoyan a María Eugenia Campos y Gustavo Madero; ambos son personas con una larga trayectoria dentro de Acción Nacional y la Administración Pública, que al día de hoy ocupan un cargo público con licencia y que se registraron como aspirantes a la candidatura por la Gubernatura de Chihuahua.

Naturalmente desde el inicio de la contienda, los comentarios a favor o en contra de Maru y Madero, han estado presentes. Pero mientras transcurre el tiempo y más se acerca el día de la elección, se han manifestado como una estrategia de pre campaña que, lejos de acercarse a la militancia, solo se muestran frente a los medios de comunicación y que incluso, en un sinfín de ocasiones, han llegado a convertirse en vil y simple antipolítica, ignorando que la militancia de Acción Nacional conoce la acción responsable, la legalidad, la vía institucional y la fuerza de la ciudadanía.

La militancia del PAN debe recordar que hay que saber leer entrelíneas, no cegarse y dejarse engañar por encuestas, promesas inexplicables, o incluso por propuestas de trabajo, que intentarán convencerle de que su apoyo debe ser sumiso y acrítico.

Atrévase a decir que no, a ser firme y alzar la voz cuando el cosquilleo se lo exija y el silencio le incomode, a ser prudente y firme en sus definiciones y, sobre todo, a confiar en sí misma, antes de ser leal a quienes usan la lealtad como arma de chantaje.

Confío en la militancia panista que discute, que escucha y que propone, siempre transformando la discusión en acuerdos. Porque la democracia no es simplemente votar, implica también la capacidad de convencer, de argumentar, de defender lo que uno considera correcto ante otras personas que se deciden por otra opción y siempre comprendiendo que la persona de enfrente piensa diferente, y ante todo es un ser humano.

Decía Carlos Castillo que los grandes líderes son aquellos que saben estar a la altura de las necesidades de su tiempo, pero también aquellos que saben cuándo y en qué trinchera son más necesarios; en el mismo sentido, espero que la persona que resulte desfavorecida sea responsable y capaz de sumarse al proyecto de la ganadora.

En Acción Nacional no nos mueven las personas, nos mueven las ideas, y el 24 de enero votaremos por la persona que será candidata a la Gubernatura del PAN.

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