La importancia que nadie ve de las plataformas electorales

El proceso electoral 2020-2021 ya inició, las y los aspirantes a candidaturas por los diferentes partidos políticos comienzan a registrarse por un puesto de elección popular, los partidos políticos, como decimos en Chihuahua, “ya echaron toda la carne al asador”, las instituciones electorales trabajando a marchas forzadas y la ciudadanía pendiente de las notas “grillas” que salen en los medios de comunicación.

Quizá tenemos una mínima noción de todo lo que implica un proceso electoral, toda la serie de requisitos que la legislación ordena como obligación a los partidos políticos, uno de esos aspectos y el cual quiero abordar en estas líneas, es el de las plataformas electorales.

Probablemente a muchos lectores les suene extraño este concepto. De hecho lo es, sin embargo, desde 1990 en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) se estableció la obligatoriedad de los partidos políticos de entregar al órgano electoral una plataforma política para cada proceso comicial, misma que debía difundirse a través de los medios de comunicación. A partir de la reforma electoral de 2014, esta obligación quedó establecida la Ley General de Partidos Políticos en el artículo 25 inciso j).

Pero entonces, ¿qué es una plataforma electoral?, de manera muy concreta y de acuerdo con el INE, las “plataformas electorales” son propuestas de carácter político, económico y social, enarboladas por los partidos políticos en sus declaraciones de principios y descritas en sus programas de acción.

El primer partido que incorporó en su práctica y actividades lo relativo a la “plataforma política”, fue Acción Nacional. Desde los inicios de la fundación del PAN y su participación en unas elecciones con candidatos propios, en 1943, antes de la postulación de estos, primero discutió y aprobó la plataforma política que habrían de sostener ante los votantes en el curso de la campaña electoral. Claros signos de su seriedad como organización política y de respeto a los propios electores.

Lamentablemente la plataforma electoral, ha sido minimizada tanto por los actores políticos como por la misma ciudadanía, la mayoría de los partidos han llevado ante la autoridad electoral textos que demeritan al estado democrático mexicano, ahí se muestra su capacidad de diagnóstico, ahí se refleja hasta dónde conocen el país que quieren o intentan gobernar; en ella exponen la consistencia y seriedad de las propuestas con las que piensa enfrentar los problemas que afectan a la ciudadanía a la que le piden el voto.

Una plataforma va más allá de los mensajes de campaña, de los mil spots, más allá de los dichos de algún dirigente o candidato, el partido habla a profundidad y raciocinio, por sus documentos escritos. No hay mejor manera de conocer la consistencia programática, el rostro ideológico, la vocación de comprensión y transformación de la realidad nacional de los partidos que leer, analizar y discutir sus plataformas.

Las y los invito, queridos lectores a que conozcamos las plataformas electorales de los partidos políticos, para así poder analizar si las propuestas que exponen los candidatos a los diferentes cargos van apegadas a lo que en principio enmarca el eje de planeación, es decir, la plataforma electoral, o si solo estamos frente a ideas improvisadas de quien busca el poder sin una base ideológica sólida.

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